Procesión nocturna de almas en pena que recorre los caminos de Galicia portando velas y una cruz, guiada por un vivo condenado a acompañarlas hasta que otro tome su lugar. Verla es un augurio de muerte cercana.
Es una de las leyendas más arraigadas del folclore gallego, ligada al culto celta a los difuntos.